Palabras.

Busco la fuerza en esas palabras que nunca me fallan, palabras tal vez cansadas o tristes, desgastadas o imprecisas, pero leales.

Buscsu magia consuelo, que me explique este vacío sin dueño, esta especie de lugar sin nombre en el que me acuesto cada día, esperando un imposible que es tan árido que me araña.

Y lucho aún con los pies en el barro, lucho y escribo, lucho y olvido.

Muero y vivo.

Derramado por Zarem

Una vez más me pregunto…

Te vuelvo a encontrar y en tu mirada encuentro vacío, me miras sin verme, te toco el hombro y solo sale un gruñido de algo parecido a una boca, que se ha instalado donde antes vivían tus labios.
Cada vez que te veo se me anuda el corazón e intento hacerte volver de ese mundo donde te refugias, quien sabe de que infiernos.
Te llamo por tu nombre, tantas veces pronunciado cuando aún no habias caido, y en tus ojos parece que se enciende una chispa, apenas un segundo, luego se vuelve a cobijar el gris en tus púpilas.
Recuerdo la cantidad de veces que intenté sacarte de tu extraña manera de huir y como nunca me dejaste.
Te cojo de la mano.. ven..
Y una vez más te subo a casa, una vez más te pido que te desnudes mientras te preparo una bañera, una vez más tengo que vigilar para que no te hundas, te doy ropa, que cada vez te está más grande, una vez más noto como vas despejandote mientras compartimos la comida, una vez más intento convencerte para que lo dejes…
Y una vez más te marchas, prometiendo llamarme, prometiendo que nunca más te veré “colgada”, y una vez más.. no te creo.
Sales mirando al suelo, avergonzada de ti, pero sin voluntad de levantarte.
Una vez más lloro de impotencia..
Una vez más me pregunto si te fallé…

Derramado por Zarem